FARMAGISTRAL, cremas para gente SIN PREJUICIOS.

No sé si será normal o deberé hacérmelo mirar: pero a medida que cumplo años me voy desprendiendo de un montón de prejuicios, que hasta ahora, habían marcado mi vida de mujer seriamente comprometida. Tanto es así, que incluso he llegado a confiar la ampliación de la farmacia a un equipo de arquitectos del mismo Bilbao; y sin ningún cargo de conciencia, a pesar de saber que mi irresponsabilidad puede permitir que unos vascos planten una ikurriña en Castilla. De suerte estaís_ les he dicho_ que ya ronde los cincuenta (estupenda, gracias a las cremas antiarrugas que me hace mi marido, y que ustedes pueden encontrar en nuestra tienda FARMACILISIMO) y piense que en España, queramos o no, todos somos cuarterones. Que si me pilláis diez años atrás, ni con un proyecto tan bueno, os confío yo la obra. Porque ya bastante tenía con aguantar a los de Bilbao (nunca del mismo Bilbao, sino noventa y cinco por ciento del Cerrato) de todos los veranos. Y es que, entre algo que haya cambiado mi percepción, y otro algo que hayan cambiado los de Bilbao, ahora los veranos ya no son tan frustantes. He de reconocer que, tal vez fuera un prejuicio, pero cada vez que me nombraban el hospital de Cruces me sacudía como un espasmo de pobre resentido, de los que desembocan en una revolución. Pero ahora que la sanidad española ha ido a peor en todas partes, nos dá tranqulidad habernos normalizado, al fín, aunque haya sido a la baja. Porque ya se sabe que si es para todos, hasta la degeneracion del sistema es más llevadero.

Les decía que me he ido desprendiendo de prejuicios, y también de complejos, tal es así que a veces pienso si lo mío, más que un simple desprendimiento, no será un descuelge de la realidad, de los de mirarse obligatoriamente. Y es que el año pasado, cuando decidimos comercializar nuestra propia marca, preparé una cesta con varias Farmagistral y se las mandé a la reina: porque si hay una cara que me parezca interesante e inteligente es la de Doña Sofía. Acompañé la cesta con una carta con la que le explicaba nuestra filosofía: que estabamos hartos de ser meros distribuidores; que creíamos que podíamos encontrar un hueco en el mercado, porque sabíamos que nuestras cremas eran muy buenas, y su relación calidad precio óptimo. Y que, el hecho de tener la farmacia en un pueblo, no nos suponia ningún problema, era una mera circunstancia; y que con internet se abrían infinidad de posibilidades. Y que ella, la Reina, como mujer de mente abierta, sabía que se podían hacer tan buenas cremas en Venta de Baños, como en París o en Tokio, porque sólo hay que formular bien y conseguir los productos adecuados. Y les prometo, aunque no se lo crean, que aquí a Venta de Baños, llegan repartidores de agencias de transporte, para traerte lo que pidas, desde cualquier parte del mundo. Lo que no llegan casi son trenes, gracias a los desvelos de nuestros próceres de todo el arco político. Pero eso es otro tema.


Le agradezco mucho a la reina la carta de contestación, que nos envío a través de su secretario, en la que nos deseaba suerte con nuestras cremas ecológicas. Pero he de puntualizar, que, o yo no me expliqué bien, o el secretario de la Reina no leyó mi carta con la suficiente atención, lo que le hizó caer en un tópico muy manido y que a mí me pone de los nervios: todo lo que provenga de un pueblo tiene que ser, por obligación, ecológico o artesanal, como las pastas o los orujos. Este tópico en el que, como tontos, caemos nosotros mismos, nos tiene mirando siempre al pasado, como si el futuro estuviera fuera de nuestro alcance. Y si vas por cualquier pueblo de Castilla, te encuentras a la gente disfrazada, en unos sitios de romanos, en otros de tratado de Tordesillas, o en cortejos fúnebres de cualquier reina de Castilla, y donde puedes yantar como un comerciante del mediovo, recalca un periodista cursi de una radio local. Y mientras nos subvencionan los disfraces, les dejamos que nos hipotequen el futuro, quitandonos los trenes y llenando los pueblos de vertederos industriales.

Y la Farmacia Sanz de Venta de Baños, quiere dejar claro, que aunque en un futuro pueda hacerlas, hoy por hoy, y sólo por fastidiar, NO HACE CREMAS ECOLOGICAS; y que las Farmagistral están formuladas con principios activos de muy alta calidad y de última generación, para que nuestras clientas se sientan como reinas. Y que aunque no renegamos del pasado, de disfrazarnos, nos pedimos ser Darth Vader.

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